Hidratación
  LA HIDRATACIÓN
Es bien sabido que la mayor parte del cuerpo humano es agua (cerca del 60%), y que ésta tiene un papel fundamental en el adecuado funcionamiento del organismo. De hecho, un estado óptimo de hidratación es primordial para alcanzar un buen estado de salud y bienestar.

El balance hídrico es el equilibrio entre la ingesta y la pérdida de líquidos en el organismo. Las pérdidas incluyen el agua eliminada por orina, respiración, transpiración cutánea, etc, y el aporte de agua al organismo procede del consumo de líquidos, el contenido en agua de alimentos sólidos y pequeñas cantidades de agua que se producen en los procesos metabólicos.

Para todo deportista la hidratación es una prioridad. El problema es que muchos, en particular los aficionados, sólo toman agua cuando sienten sed y beben agua en cantidad para mitigar la sed y luego presentan problemas respiratorios y gástricos. El agua se debe tomar antes, durante y después del esfuerzo físico para limitar las pérdidas provocadas por la transpiración y la evaporación cutánea. La falta de hidratación tiene un impacto en el sistema cardiovascular y termorregulador al disminuir el volumen plasmático. Esto reduce la tensión arterial provocando una disminución en el aporte sanguíneo a la musculatura esquelética, que incrementa el riesgo de lesión y disminuye la capacidad para realizar esfuerzos prolongados. En un intento por superar esto, el organismo aumenta la frecuencia cardiaca. Hay menos sangre que alcanza la piel por lo que la eliminación de calor disminuye y se eleva la temperatura corporal. Es en las épocas en las que no hace calor cuando los deportistas mas se deben de preocupar en regular el consumo de agua, pues una gran parte no es consciente de la reducción en su rendimiento físico.

Los últimos estudios aseguran que con una deshidratación del 2% en nuestro organismo se reduce un 20% el rendimiento. Si la deshidratación alcanza el 5%, el deportista puede experimentar una disminución en su rendimiento del 50%.

Bajo condiciones de reposo el agua que se bebe es igual a la expulsada. En cambio, durante el ejercicio físico, se produce un aumento de las pérdidas hídricas, sobre todo, debido a lanevaporación del sudor desde la piel necesaria para eliminar el calor generado durante la práctica deportiva, por lo que se debe aumentar la ingesta de agua

Durante el descanso de los partidos hay que evitar beber grandes cantidades. Entre 250 y 300 mililitros es la cantidad adecuada, ya que una ingestión mayor puede producir alteraciones gastrointestinales por problemas de vaciado y disminuir el rendimiento deportivo.

Otro consejo que no debemos olvidar es procurar beber el agua a temperatura ambiente. Si están frías, las bebidas pasan más rápidamente del estómago al intestino delgado, donde son asimiladas por el organismo, que si estuvieran a temperatura ambiente. Por eso es mejor evitar las bebidas muy frías, ya que aumentan el riesgo de diarrea y de espasmo esofágico. Por el contrario, si están muy calientes, el vaciado gástrico es lento y no se obtienen tan rápidamente los beneficios esperados con la ingesta del líquido. Lo adecuado para la reposición hídrica durante la práctica de deporte es que esté a una temperatura entre 9 y 15 grados centígrados.

Don Javier Badillos
Jefe Rehabilitación y Fisioterapia
Clínica Nafarroa y Clínica Indautxu
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