DOPAJE
La lucha contra el uso de sustancias prohibidas se basa tanto en motivos éticos como relacionados con la salud del propio deportista. Uno de los principios más importantes de una prueba deportiva es que se desarrolle una competición justa y equitativa con el objeto de que el triunfo corresponda al mejor. Además, todos los deportistas, de manera especial aquellos con mayor repercusión social, han de asumir la responsabilidad que comporta el representar modelos de conducta para los jóvenes.

El uso de sustancias dopantes puede comportar efectos negativos, perjudiciales para la salud del deportista. A los efectos iniciales, favorables sobre el rendimiento deportivo, pueden efectos secundarios nocivos, tanto a corto como a largo plazo.

Los controles antidopaje se realizan de manera continuada en la mayor parte de las competiciones importantes, o por sorpresa, durante los períodos de entrenamiento, fuera de las competiciones. Se recogen muestras de orina obtenidas inmediatamente después de la competición, a deportistas designados al azar. El proceso de control antidopaje se realiza siempre con las máximas medidas de confidencialidad, identificando las muestras por medio de un código. La orina es recogida en dos recipientes: uno utilizado para el análisis en un plazo de tiempo corto y el otro, en caso de producirse un resultado positivo, podrá ser usado para un nuevo análisis a petición del deportista (“contraanálisis”). Los laboratorios donde se realizan los estudios de las muestras de orina son especializados y deben ser homologados por las Federaciones y el COI.

De acuerdo con las diferentes normas, un deportista responsable de dopaje es descalificado, imponiéndole sanciones que varían según la reglamentación vigente. Con el fin de velar por la seguridad del deportista y la justicia de las posibles sanciones, tanto las normas generales para la realización de los controles de dopaje, como las condiciones de funcionamiento de los laboratorios homologados están establecidos por una Orden de Enero de 1996, y las sanciones determinadas mediante un Real Decreto de febrero de 1996 modificado en Octubre de 1999.

Clasificación:

La clasificación de las sustancias dopantes se organiza por grupos farmacológicos, estableciéndose tres secciones.

En la primera sección encontramos estimulantes como la cafeína considerada positivo a partir de 12 microgramos/mililitro, los analgésicos narcóticos, anestésicos locales, el cannabis y sus derivados y el alcohol.

En la segunda sección aparecen estimulantes como la anfetamina, esteroides y anabolizantes, diferentes tipos de hormonas como la HGH ó de crecimiento, la eritropoyetina (EPO) y otros como corticoides y dopaje sanguíneo.

Y por último en la tercera sección tenemos la utilización de diuréticos y otros productos que modifican la orina.

Desde aquí queremos insistir que la obtención de buenos resultados por parte del deportista se ha de basar en los logros obtenidos por cualidades físicas propias, por medio de un entrenamiento continuado.

Don Javier Badillos
Jefe Rehabilitación y Fisioterapia
Clínica Nafarroa y Clínica Indautxu
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