Placenta de jegua
  PLANCENTA DE YEGUA
Pues sí, según dicen, es el último grito en la recuperación de lesiones en el deporte y también un nuevo foco de discusión. La artífice de todo esto es Marijana Kovacevic, una farmacóloga serbia con lista de espera ante la avalancha de peticiones de jugadores de toda Europa en busca de una recuperación rápida de sus lesiones.

La “doctora placenta”, como se la empieza a conocer, aplica masajes con líquido obtenido de placenta de yegua para luego tratar la zona afectada con un dispositivo electromagnético y así acortar los tiempos de recuperación. Tal está siendo su fama que algunos equipos de la Premier, como Liverpool o Manchester City, están pensando muy seriamente en incorporarla a sus gabinetes médicos. Otros equipos, como el Cluj rumano, han llegado a ofrecer 210.000 euros por sus servicios, además de permitirle seguir trabajando con otros conjuntos.

La placenta es además de un órgano de intercambio gaseoso y de nutrientes entre la madre y el feto, un tejido con una función hormonal y protectora muy importante, frente a traumatismos y agentes infecciosos. La placenta de yegua, por tanto, es rica en colágeno, de ahí su uso en cosmética, donde da un buen resultado en regeneración celular. Los tendones son fibras de colágeno y de fácil acceso con pomadas ya que son bastante superficiales. Es posible que Kovacevic descubriese su utilidad para acelerar la recuperación de lesiones de forma casual, como se descubrió el uso plástico del botox, cuando un cirujano fue a curar una neuralgia ocular inyectando en la zona toxina botulínica y observó que desaparecían las arrugas.

Entre los nombres de futbolistas más conocidos que han acudido a su pequeña consulta de Belgrado (ella no se desplaza), podemos encontrarnos al delantero del Arsenal Robin Van Persie, quien acudió a ella para tratarse de la lesión que sufría en los ligamentos de uno de sus tobillos, Frank Lampard, a pesar de no contar con el beneplácito del Chelsea, y jugadores del Liverpool como Riera, Aquilani y Benayoun. En España, el jugador del Espanyol Ivan De La Peña también ha sido peregrino de Kovacevic.

Hay que decir que, si el uso subcutáneo de la placenta, transformada en gel e introducida bajo la piel mediante corrientes eléctricas es nuevo, no lo es tanto el recurso a remedios tan estrambóticos y con tan poca base científica como la utilización de aletas de tiburón, crestas de gallo o extracto de sangre de ternera joven, que más parecen un menú de comida oriental que terapias en vigor.

Es cierto que está en el ser humano la capacidad de probar todas las técnicas posibles para su sanación, de ahí el auge de curanderos que transforman la curación más en un asunto de hierbas salvajes, fe y misticismo que de organismos e investigaciones salidas de un laboratorio. Y está en la personalidad de los futbolistas (que por otra parte son los más aquejados por dolores musculares, roturas, tendinitis) ponerse ciegamente en manos de quienes les prometen salud y bienestar en un tiempo menor. La falta de estudios científicos que avalen estos tratamientos alimenta el escepticismo de los especialistas tradicionales, que aluden al efecto placebo la fe en el tratamiento como único ingrediente curativo.

Don Javier Badillos
Jefe Rehabilitación y Fisioterapia
Clínica Nafarroa y Clínica Indautxu
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