Agujetas
  AGUJETAS
Las agujetas consisten en un proceso doloroso sufrido por deportistas profesionales, aficionados, y personas que realizan alguna actividad física más intensa de lo habitual.

Al ejercitar un músculo por encima del nivel de esfuerzo al que está acostumbrado, o al regresar al gimnasio después de un periodo sin ejercitarse (supongamos unas vacaciones), los músculos producen ácido láctico como producto de deshecho. Al enfriarse el músculo después del ejercicio, este líquido se solidifica mezclado entre las haces de las fibras musculares, toma la forma de agujas pequeñas y de ahí el nombre de agujetas.

Existen varias teorías que intentan explicar las causas de las agujetas, los propios especialistas en medicina y fisiología deportiva no se ponen de acuerdo en cual de ellas puede explicar mejor ese leve dolor posterior al esfuerzo. Las dos más generalizadas son:

1- La teoría de la microrrotura de fibras musculares: que da lugar a una reacción inflamatoria en el músculo afectado que libera sustancias que estimulan a ciertas terminaciones nerviosas para producir sensación de dolor, esto es en realidad un mecanismo defensivo que tiene el cuerpo para indicarnos que el ejercicio que lo ha causado es demasiado intenso.

2- La teoría del ácido láctico que defiende por un lado que el aumento de acidez provocado por el ejercicio físico estimula los terminales ne

rviosos del dolor y por otro lado que además el lactato se cristaliza produciendo dolor.

Los síntomas que encontramos son dolores musculares y dificultad para movilizar alguna articulación. Si se llegasen a producir microdesgarros el dolor puede llegar a ser intenso.

Para el tratamiento de las agujetas existen varias recomendaciones para aliviar el dolor. Normalmente si no se hace nada al respecto, desaparecen alrededor de una semana. Si el dolor es soportable, podemos reanudar el entrenamiento ya que los cristales de ácido láctico se vuelven a fundir, aunque la intensidad debe de ser menor para evitar que el dolor vaya a más. También podemos aplicar frío, realizar estiramientos musculares suaves y un masaje en las zonas afectadas.

Por último, cómo evitar que aparezcan. Si no estamos en forma debemos evitar que las primeras sesiones de ejercicios sean muy intensas. A diferencia de otras lesiones, el calentamiento no tiene efecto de cara a disminuir o evitar las agujetas, hay personas tan en baja forma que solo el calentamiento ya producirá las agujetas. Por lo general, evitar los aumentos bruscos de intensidad durante el ejercicio.

Don Javier Badillos
Jefe Rehabilitación y Fisioterapia
Clínica Nafarroa y Clínica Indautxu
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